
En un reciente informe del Foro Económico Mundial, se presentó una lista de los principales riesgos que actualmente enfrenta el mundo. Encabezan la lista: el clima extremo, la Inteligencia Artificial y el costo de vida.
Cuando una entidad mundial hace estos señalamientos es:
- Para cautivar la atención de temas que ellos desean resaltar e influenciar; y
- Porque es una realidad constatable que a través de estudios, encuestas o algún otro medio validan dichas conclusiones.
Estos señalamientos conducen al análisis de aquellos que están en autoridad: gobiernos, legisladores, empresarios, entre otros. De hecho, en la toma de decisiones, no debe ser ignorada la realidad de estos retos.
La Iglesia no es la excepción, pues somos parte importante en esta sociedad. Enfrentamos los mismos retos y debemos tomar decisiones acertadas para continuar cumpliendo con nuestra encomienda principal: “LA EVANGELIZACIÓN MUNDIAL”. Para que todos crean.
Hablando de la Inteligencia Artificial, Elon Musk, quien es un empresario, inversor y magnate, ha advertido sobre los riegos de esta para la humanidad. Ha sido enérgico en señalar que podría ser más peligrosa que las armas nucleares. Sin embargo, ha sido uno de los que más dinero ha invertido en dicha tecnología. ¿Por qué? Muy interesante analizarlo.
Los retos de la Inteligencia Artificial, aunque sean difíciles requieren que se les enfrente con soluciones para minimizar riesgos. El uso incorrecto de esta tecnología puede llevar a controlar la voluntad de la persona o, por el contrario, el buen uso, puede llevarlo a obtener el mejor provecho y su utilidad.
En nuestro sano juicio, los gobiernos deben tomar medidas éticas y establecer controles ante la implementación de Inteligencia Artificial, que puede resultar nociva para la buena convivencia social. Estos avances llegan y se quedan, no son esporádicos ni superficiales.

¿QUÉ DEBEMOS HACER?
Ante el avance de la Inteligencia Artificial, debemos conocer, estudiar, explorar y evaluar el alcance del uso para beneficio de la iglesia. Cabe señalar, que, desde hace algún tiempo, la hemos estado utilizando. De una manera u otra, la Inteligencia Artificial facilita nuestro diario vivir porque la han integrado en las comunicaciones (celulares, redes, “GPS”), salud, finanzas, transportación y mucho más.
Bien lo dijo el profeta Daniel en su libro (12:3-4 RVR1960) “Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad. Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará.”