
El 31 de octubre de 1514 empieza un extraordinario mover del Espíritu poniendo de manifiesto lo dicho por el Maestro, “las puertas del infierno no prevalecerán” San Mateo 16:18b. El personaje central que lidera la reforma es el Monge Martín Lutero. Tal como dice Amós 3:7-8 “Porque no hará Jehová el Señor, sin que reveles su secreto a sus siervos los profetas”…
Sabido es que luego de los primeros siglos, la Iglesia Cristiana bajo la hegemonía de la visión Papal substituyendo la revelación de las Escrituras por las tradiciones, pervirtiéndose en ídolos, corrupción, oprimiendo al pueblo y cada vez más profana.

El Dios de la Iglesia levantó voces proféticas con anterioridad y posterioridad al evento en sí de la Reforma Protestante de 1517, entre otros, Juan Huss, Juan Calvino, John Nox en Escocia, Ulrico Zwinglio en Suiza, íntimo colaborador de Lutero, Juan Arminio, Jorge Whitefield, Jonathan Endredos, David Brainerd, entre otros ilustrísimos teólogos y defensores de los principios escriturales como revelación de Dios.
El mover del Espíritu tuvo que estremecer la infraestructura ideológica y práctica en la que había caído “la Iglesia”, por sus frutos de maldad y desenfoque espiritual: Esta Reforma ha sido también llamada Revolución “protestante”. (1) Con el poderoso ministerio teológico de los pre y post reformadores, el Espíritu y las Escrituras hacían que brillara una vez más, el Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia.

Cambio de las Escrituras por tradiciones
• Corrupción a las anchas, no solamente por la venta de “indulgencias para la construcción de la Capilla Sixtina en Roma”, sino por la marginalidad y desenfoque de la revelación divina de la Biblia.
• La autoridad Papal para substituir a las Escrituras y al Espíritu Santo.
• En qué realmente consistió la Reforma:
• No reconocía la autoridad Papal ni las prácticas y enseñanzas eclesiásticas para definir la fe cristiana según las Escrituras. (2)
• Propulsar la educación como medio de la Biblia y de progreso social.
• Proceso de relieve de criticar la práctica de la corrupción rampante.
• Rompió con la jerarquía que controlaba las prácticas incorrectas de fe y de asuntos administrativos.
• Promovió universidades, no solo para el clero, sino que abrió sus puertas al público. (3)
• Puso de manifiesto la teología de los 5 solas: Cristo, Escrituras, Fe, Gracia y a Dios la Gloria.
Las Sagradas Escrituras servirán de base para la Reforma y continuaron como revelación divina en los siglos sucesivos. Estuvieron como un rector reclutando voces proféticas gestoras de avivamientos y de instituciones pro-expansión del reino.
Despertares espirituales en los siglos XVIII, XIX y XX como en:
• En las 13 Colonias de América.
• Las enseñanzas bíblicas sobre el Espíritu Santo en Topeka, Kansas (1901)
• El Avivamiento de Gales en 1905 y Evan Roberts.
• El surgimiento del movimiento de Santidad del S. XVII y su feliz consecuencia en la Escuela de Carlos Parham en Topeka, Kansas sobre el Espíritu Santo.
• El avivamiento de la Calle Azusa en California en 1906 y el ministerio de William J. Seymour.
• Las verdades escriturales extendidas hasta lo último de la tierra.
En todos estos avivamientos, de la Sola Escritura de Lutero, brilla en todo su esplendor, cautivando el corazón del hombre de esas generaciones para que reconocieran los valores de la obra salvífica de Jesús en el Calvario y capacitarlos para una vida victoriosa con los dones del Espíritu. No cabe duda, las Sagradas Escrituras, para el hoy y ahora, siguen siendo la revelación de Dios para el hombre de toda generación: “La Reforma trajo a la luz transformar la Iglesia y la sociedad como fruto de la Palabra de Dios, la cual fue predicada y expuesta con claridad”. (4)

SOLO BIBLIA:
“Dios se ha comunicado con nosotros, en otras palabras, además de la revelación general, pero limitada de la naturaleza. Dios ha provisto una revelación especial con el propósito de conducir a los que no conocían a Dios y querían”. (5)
“Debemos diferenciar entre la palabra de Dios y la palabra de los hombres. La palabra de los hombres es poco pública, flota en el aire y pronto se desvanece, pero la palabra de Dios es más grande que el cielo y la tierra, más grande que la muerte y el infierno, porque forma parte del Poder de Dios, y permanece para siempre”. (6)
Las escrituras son “espíritu y vida”, de manera inequívoca que gestan transformaciones tanto individual como grandes avivamientos espirituales.
(1) Editorial Etecée Última edición: 22 de junio de 1922-Revisado por Tenesa Kiss (2) Opcit (3) https://llandeanjorney.workpress…Sara Henken (4) Bite https://biteproject.com/vosotros conocer a Dios (5) Publicado por Editorial Unilit Miami, Fl 33772, Coedición: Logoi Inc. 1996. (6) Martin Luther, Tabla, 44 A Comped of Luther Theololgy, ed. High Thomson Kerr Philadelphia: Wermisaster 1942, p-10