Escrito por: Rdo. Hernán Rivera Rivera / Obispo Regional IDPMI PR
“Que Dios, quien da esa paciencia y ese ánimo, los ayude a vivir en plena armonía unos con otros, como corresponde a los seguidores de Cristo Jesús. Entonces todos ustedes podrán unirse en una sola voz para dar alabanza y gloria a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo.”
Romanos 15: 5-6 NTV

Hemos terminado el año 2022. Año donde enfrentamos grandes retos. Retos donde tuvimos que levantar fuertemente la voz para defender la vida y la educación sana de nuestros niños, adolescentes y jóvenes del sistema de educación pública. Año donde una vez más quedó al descubierto las verdaderas intenciones de la mayoría de loslegisladores de nuestro país y del gobernante de turno.
Sus verdaderos intereses son el dinero, y los compromisos con la agenda en contra de la familia, la niñez, la vida y los verdaderos valores que siempre han regido nuestra sociedad puertorriqueña. Pero la Iglesia se mantuvo incólume, “Reafirmando” nuestros principios y valores sin claudicar, ni acobardarnos.
Ahora comenzamos un nuevo año lleno de esperanzas, pero con la determinación y el compromiso con Dios, la Iglesia, la familia y con nosotros mismos de “A una sola voz” seguir proclamando las verdades sagradas.
Los verdaderos triunfos no deben ser individuales, sino colectivos. Hemos sido llamados como Iglesia, “A una sola voz” hablar el mismo idioma y proclamar el mismo mensaje. No permitamos que las presiones de este tiempo postmoderno hagan doblegar la verdadera Iglesia, con un espíritu de aceptación y liviandad que cedamos a nuestros verdaderos valores.
Cuando el Apóstol Pablo les habla a los Romanos en el capítulo 15, nos lleva a pensar no solo en mí, sino en los demás. “Los que somos fuertes, debemos soportar las flaquezas de los débiles.No agradarnos a nosotros mismos. Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno.Porque ni aún Cristo se agradó así mismo.Os dé entre vosotros un mismo sentir, según Cristo Jesús.Para que, unánimes a una sola voz.”

Frente a una generación individualista, “A una sola voz” prediquemos el mensaje de unidad y de interdependencia, nos necesitamos unos a otros. Frente a una generación relativista, “A una sola voz” prediquemos un mensaje de verdades absolutas.
Iglesia, en este año 2023 unámonos para que “A una sola voz” proclamemos que solo Cristo Salva, Sana, Bautiza y Viene otra vez. Pero también, “A una sola voz” miremos el futuro con gallardía para recibir cosas mayores y ampliar la visión de la Iglesia.
Llegar donde no hemos llegado, hacer lo que no hemos realizado, emprender nuevos horizontes como un solo pueblo para que se cumpla Su propósito en nosotros y a través de nosotros.
Firmes y adelante,