HISTORIA DE IDPMI EN ST. CROIX

Escrito por: Rdo. Roberto Cádiz Vega, | Pastor IDPMI El Bajo de Patillas | Historiador IDPMI Región, PR

El Rdo. Juan Rodríguez junto a su esposa la hna. Celestina (Tita) Velázquez Rivera fueron los pioneros de Pentecostés de la Iglesia de Dios Pentecostal M.I. en Santa Cruz, de las Islas Vírgenes Americanas para el año 1945. Este predicador y maestro de la palabra de Dios tiene testimonios muy poderosos, de su trayectoria como pastor. 40 DÍAS DE AYUNO Y ORACIÓN Cuando vivió en la colonia de “Bonne Espérance” (venda), tenía una vecina, quien era médium, espiritista, y bruja que le amenazaba todos los días. El Rdo. Rodríguez realizó una campaña de oración y ayuno por 40 días. Precisamente, ese día 40 cuando finalizó el ayuno, le tiraron un “brujo” al balcón de su casa. Era una botella preparada con ajos, cabello, alfileres y otras cosas. El pastor dijo: “¿quién hizo algo en su ignorancia, que no debió haber hecho?”. Acto seguido, abrió el frasco, lo derramó en el piso y comenzó a reprender y brincar sobre ese trabajo de brujería. ¿QUÉ SUCEDIÓ? A las seis de la tarde, la bruja comenzó a gritar y a decir que el pastor Rodríguez le había matado a su esposo. Según ella, desde que el pastor reprendió ese trabajo de brujería, el estómago de su esposo empezó a hincharse de manera exagerada hasta que murió. Este testimonio lo relata la pastora Loida (su tercera hija), de lo que su padre le testificaba. 3 DÍAS DE AYUNO Y ORACIÓN El misionero Juan Rodríguez, bajó del monte después de haber hecho tres días de oración y ayuno. El hijo de un comerciante fue a buscarlo para que orara por su padre quien estaba enfermo y desahuciado por un cáncer terminal. Ya tenía su garganta destruida por tan temible enfermedad, se le dificultaba el tragar. Cuando el pastor llegó a la casa del paciente, el joven le dijo: “que no podía ver bien su rostro porque brillaba”. Cuando Juan sintió de parte de Dios que podía haber sanidad, con autoridad en el nombre del Señor reprendió el espíritu de cáncer enviándolo a las profundidades del infierno. El hombre que estaba agonizando abrió su boca y salió una masa de carne que tenía movimiento propio. Fue sanado de inmediato, se levantó y salió caminando. Entonces, el misionero le presentó el plan de salvación y el hombre aceptó a Cristo como su único y exclusivo Salvador. Luego tomó café y comió sin ningún problema. Este comerciante conocido como Alejo Miranda se convirtió en un líder de la iglesia. Comenzó hacer una obra social extraordinaria. Regalaba víveres (compras) a hermanos que no tenían nada por causa de la gran crisis económica ocurrida en los años 1945 a 1949 en la isla de Santa Cruz, Islas Vírgenes.

¡TODAVÍA CRISTO HACE MILAGROS!

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