
¿Has sentido miedo en algún momento cuando has estado en oscuridad o la luz se ha ido de repente? Muchos niños, al igual que algunos adultos le tienen miedo a la oscuridad.

Sin embargo, cuando hay luz todo se ilumina y esto proporciona una mayor facilidad para ver y encontrar las cosas. El Salmo 119:105 dice: “Tu palabra es una lámpara a mis pies y lumbrera a mi camino”.
Las Sagradas Escrituras se comparan con una lámpara que alumbra nuestro caminar para evitar tropezar y caer al suelo, pues nos señala cuando andamos por mal camino o nos desviamos hacia lo incorrecto.
¿Saben por qué la palabra de Dios es luz? Porque en ella encontramos las directrices para vivir de acuerdo con Su propósito.
La Biblia nos ilumina para hacer lo correcto y cómo vivir una vida más fructífera. Nos da herramientas para cuando enfrentamos situaciones difíciles. En cada historia narrada encontramos enseñanzas tanto para nuestro diario vivir como para nuestra vida espiritual. Esa luz que nos da la Palabra, también nos permite alumbrar a otros en su caminar. Deja que la Palabra alumbre cada paso en tu camino.

Recuerda que cuando estás en un lugar oscuro y se enciende una luz, se ilumina tu alrededor. Así mismo ocurre en el aspecto espiritual con las Sagradas Escrituras, traen luz cuando más necesitamos de Dios.