
“Pedid por la paz de Jerusalén; sean prosperados los que te aman”.
Salmos 122:6
Hemos advenido en conocimiento del evento ocurrido el pasado 7 de octubre sobre el atentado contra Israel de parte del grupo terrorista palestino Hamas.
Al momento de este escrito se han reportado sobre 1,200 muertos en el lado de Israel, miles de heridos, y más de 100 personas secuestradas. Muertes horrífi cas, barbáricas, y muchos otros adjetivos que podemos usar para describir lo sucedido. Familias enteras asesinadas; incluyendo ancianos y niños decapitados, como un acto de brutalidad sin misericordia. En el territorio de Gaza, se han reportado cerca de mil muertos, muchos inocentes.

Estas noticias e imágenes nos causan profundo dolor e indignación. Es un conflicto bélico alimentado por el odio a través de las generaciones. Humanamente hablando no hay solución; solo a través de los ojos de la FE se puede terminar este conflicto a través de la intervención divina.
A la luz de las Sagradas Escrituras este evento nos coloca en una perspectiva escatológica. Nos hace reflexionar en los tiempos finales. Estamos en un momento histórico, donde Israel se compara a sí mismo con el 9/11, refiriéndose a los ataques terroristas sobre los Estados Unidos ocurridos el 11 de septiembre de 2001.
Escuchamos las voces de los líderes religiosos, gubernamentales y políticos, pidiendo la oración por Israel y por los palestinos para que llegue la paz; esto como un acto solidario.
¿POR QUÉ DEBEMOS ORAR POR ISRAEL?
Orar por la paz de Israel como lo dice en el Salmo 122:6 es un llamado, es un mandato divino.
Cuando el pueblo ascendía al Templo en Jerusalén para celebrar sus fiestas conmemorativas, lo hacían cantando los cánticos graduales (Salmos 120 al 134). En estos se insta a orar por la paz y seguridad de Israel.

Palabras similares las encontramos a través de toda la Biblia. En Génesis capítulo 12, Dios llamó a Abram e hizo un pacto con él y para su descendencia.
“Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.” Génesis 12:2-3
Establece, que la promesa de Dios traerá bendición sobre todo aquel que bendice a la descendencia de Abraham (Israel). Estamos llamados a bendecir a Israel, y no hay mejor manera de bendecirlos que a través de nuestras oraciones.
En el capítulo 1 de Nehemías y en el capítulo 9 de Daniel podemos leer sus oraciones a favor de Israel. En los capítulos 9 y 10 de Romanos, el apóstol nos dice que él oraba apasionadamente por Israel.
Es nuestro deber orar siempre por Israel, más aun en este momento crítico por el cual está atravesando.
Romanos 9:5-6 dice: “de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén. No que la palabra de Dios haya fallado; porque no todos los que descienden de Israel son israelitas,”
En estos versículos el apóstol Pablo nos recuerda que a través de los judíos es que obtenemos la adopción, el pacto, la promulgación de la ley, los cultos y las promesas. Todo creyente debe sentir el peso moral de orar por Israel porque la Biblia nos lo enseña.

¿COMO DEBEMOS ORAR POR ISRAEL?
Estamos llamados a bendecirlos a través de nuestras oraciones, las cuales son de bendición para ellos. En el capítulo 10 de Romanos, el apóstol Pablo habla que su oración por Israel es para salvación. Pues orando por la paz de Israel no solo hablamos de paz física o terrenal, sino también por su paz espiritual. Usted y yo sabemos que para este mundo quebrantado y maldecido, la verdadera paz viene solo del Príncipe de Paz como lo registra Isaías 9:6.
Entonces, mi oración no es solo que venga la paz física, para que los judíos y palestinos puedan vivir en armonía; sino también mi oración es por paz espiritual. Mi oración es por la salvación de Israel.
ÚNETE CONMIGO Y “A UNA SOLA VOZ”, OREMOS POR LA PAZ DE JERUSALÉN, OREMOS POR LA PAZ DE ISRAEL.